Por qué se atoran los proyectos
La diferencia entre el que gana
y el que se atora no está en la obra.
Está en lo que hizo —o dejó de hacer— antes de cerrar. Lo último que quieres es descubrir
la sorpresa cuando ya invertiste, ya compraste, tienes deuda con un préstamo de construcción
y el tiempo corriendo en tu contra.
El lote no pasa el test de percolaciónSin test aprobado no hay permiso de séptico, y sin séptico no hay permiso de construcción. Muchos lo descubren después de comprar.
Un easement que nadie registróAparece el día que intentas conectar el agua. Si no está notarizado ni en los registros públicos, no existe — y tu conexión tampoco.
Setbacks que te dejan sin casaEl lote mide lo que mide, pero lo construible es lo que queda dentro de los retiros. Nadie te avisa hasta que presentas el plano.
La HOA cambió las reglasLos amendments recientes pueden estar en votación mientras firmas. Cambian materiales, contratistas y hasta si puedes traer tu propio GC.
Frente a carretera estatalSi tu acceso da a una vía del estado, el condado no manda solo: necesitas permiso de entrada del DOT. Sin él, no entras a tu propio lote.
Utilidades más lejos de lo que parecíaLo que no se ve es lo que más cuesta: agua, luz, alcantarillado o séptico pueden costar más que el descuento por el que compraste.